El recorrido de estas fobias parte del Imperio Romano para arribar al actual imperio de los EE. UU., con la comprobación de que los tópicos se repiten. La autora se centra en la segunda parte del título: la Leyenda negra
![]()
'Imperiofobia y Leyenda negra' es un libro, no solo muy recomendable, sino imprescindible para cualquier español culto, e incluso diríamos para cualquier persona que se interese por la verdad histórica y no quiera perpetuar los tópicos interesados vertidos a lo largo de los siglos
Autora.- María Elvira Roca Barea.
Editorial.- Ediciones Siruela. Colección.- Biblioteca de Ensayo. Primera edición en 2016. En 2018, 19ª edición. Prólogo de Arcadi Espada. Más info en en el sitio web de la editorial.
María Elvira Roca ha trabajado para el Consejo Superior de Investigaciones Científicas y enseñado en la Universidad de Harvard. Actualmente es profesora de instituto. Ha publicado varios libros y artículos en revistas especializadas, también ha dado conferencias dentro y fuera de España.
![]() |
El título hace alusión a una fobia común entre los pueblos y personas que acuden a imágenes estereotipadas y negativas contra aquellas naciones que se han consolidado en Imperios a lo largo de la historia, en parte como autojustificación de sus propios fracasos, en parte por la necesidad de tener un chivo expiatorio sobre el que descargar las culpas de aquellos.
El recorrido de estas fobias parte del Imperio Romano para arribar al actual imperio de los EE. UU., con la comprobación de que los tópicos se repiten. Lógicamente, la autora se centra en la segunda parte del título: la Leyenda negra, versión concreta de la fobia contra el Imperio español; la autoría de esta leyenda debe centrarse, principalmente y por este orden, en Lutero y el protestantismo alemán, justificación e impulso de las oligarquías contra el poder imperial unitario; en la trama orangista en los Países bajos, y en Enrique VIII y el anglicanismo, así como en sus sucesores. Luego le sucederán otros adversarios de España. No obvia la historiadora la culpabilidad de los propios españoles, no solo de aquellos que, consciente o inconscientemente, dieron pábulo a la leyenda, sino a los que, por incultura o por intereses ideológicos, como los liberales del siglo XIX, mantuvieron la teoría de la decadencia debida al reinado de los Austrias, y aun de los Reyes Católicos, y al catolicismo; en este punto, se detallan exhaustivamente los criterios de tolerancia que figuraron en otras naciones, especialmente las de signo protestante, anglicano y calvinista, y que dejan en pañales el supuesto rigor de la Iglesia española. Es de destacar que esta actitud colaboracionista de algunos compatriotas sigue en la actualidad, y María Elvira Roca nos pone como ejemplos reportajes de la TVE 2 y opiniones y posverdades de supuestos eruditos de signo progresista. Conceptualmente, la obra distingue claramente las nociones de imperio y de colonialismo (y su pariente de imperialismo), términos del siglo XIX y que poco tienen que ver con los verdaderos imperios: estos son incluyentes, mientras el colonialismo es excluyente. En orden a las ideas políticas, también se retrata con claridad el nacionalismo, que siempre necesita enemigos, sin olvidar a los nacionalismos interiores de España, que hacen causa común con la leyenda negra. Por el libro desfilan los mitos creados en torno a la Inquisición, el genocidio americano de la empresa española en Ultramar, las consecuencias de la expulsión del judaísmo y de los moriscos, los horrores del Duque de Alba y del demonio del sur (Felipe II), la tesis de la decadencia, etc., etc. El recorrido histórico es impecable y se aporta una exhaustiva bibliografía al respecto. Parte esencial es el sustrato religioso de la fobia contra lo español: se desvela el origen de los tópicos y mentiras contra la Iglesia Católica (no así hacia las demás confesiones cristianas) y la causa de la falta de reacción de esta ante los infundios. Es muy importante el capítulo destinado a desvelar los orígenes y las consecuencias del racismo científico y, como dice Arcadi Espada en el prólogo, es extraordinario que la Iglesia Católica jamás haya coqueteado con esa idea aberrante, madre de tantos demonios, entre ellos el racismo científico, que es la predestinación. La autora nos presenta multitud de datos históricos, tanto cualitativos como cuantitativos, documentación complementaria y citas textuales de supuestos apóstoles de la tolerancia; no se resiste a la comparación constante entre el Imperio español y sus obras y los intentos imperiales del Reino Unido, de Francia o de Alemania. Imperiofobia y Leyenda negra es un libro, no solo muy recomendable, sino imprescindible para cualquier español culto, e incluso diríamos para cualquier persona que se interese por la verdad histórica y no quiera perpetuar los tópicos interesados vertidos a lo largo de los siglos. Con todo, no va a ser fácil desmontar la patraña; como dice la autora, digamos que es un mensaje en una botella que se arroja al mar. Seguro que algún día llegará, pero nosotros no lo veremos. El Imperio español merece justicia histórica y la tendrá, pero hace falta mucho más tiempo. Los españoles de hoy tienen, cuando la tienen, una relación con aquel imperio bastante confusa. En realidad, el factor dominante suele ser el de entrar en el Imperio ya muerto para buscar culpables y justificar el presente. En esto los descendientes de aquellos españoles y los descendientes de sus enemigos se comportan igual. Ojalá caiga el libro de María Elvira Roca en muchas manos juveniles, que se resistirán así a perpetuar la mentira histórica. MPC |




